Anaga Centro Veterinario nació en el año 2007 con el propósito de proporcionar el mejor servicio de calidad a nuestros clientes a través de las últimas tecnologías.

Nuestro equipo está compuesto por jóvenes profesionales especializados en la atención a pequeños animales y lo que es más importante, especializados en darles el mejor cuidado con el mayor cariño.

 

 

Desde sus inicios hasta hoy hemos ido creciendo y adquiriendo las infraestructuras necesarias para poder ofrecer un amplio abanico de servicios y especialidades.

 


      Servicios          

 

                Especialidades médicas                      


Especialidades Quirúrgicas

 

Medicina

Cirugía

Vacunaciones

Análisis clínicos

Radiografías

Ecografías

Cirugías

Peluquería

Tienda especializada

Seguros e Igualas

 

Medicina Interna

Oncología

Cardiología

Dermatología

Geriatría

Salud dental

Nutrición

Oftalmología

Medicina Preventiva

Animales exóticos

  Homeopatía

Acupuntura

Cirugía general

Cirugía preventiva

Cirugía digestiva

Traumatología y Ortopedia

Ser veterinario no es solamente cuidar a los animales. Es sobretodo amarlos, no fijándose solo en los patrones éticos de una ciencia médica.

 

Ser veterinario es oír los maullidos, mugidos, balidos, relinchos, cacareos, y ladridos, y principalmente, interpretarlos y entenderlos. 

 

Ser veterinario es no importar si los animales piensan, pero sí, si sufren. Es dedicar parte de su ser al arte de salvar sus vidas.

 

Ser veterinario es aproximarse a los instintos. Es perder los miedos. Es ganar amigos de pelos y plumas, que jamás te van a decepcionar.

 

Ser veterinario es detestar encierros y jaulas. Es perder un tiempo enorme apreciando rebaños, tropillas, y vuelos de pájaros. 

 

Ser veterinario es ser capaz de entender meneos de colas, arañazos cariñosos y mordiscos de afecto.

 

Ser veterinario es ser capaz de entender ojos tristes, orejas caídas, narices calientes, inquietudes o reposos anormales.

 

Ser veterinario es entender el lenguaje corporal de los animales, pedidos mudos de ayuda, interpretar gestos y actitudes de dolor, y conocer la forma de aliviarlos. 

 

Ser veterinario es tener el coraje de penetrar en un mundo diferente y ser igual. Es tener capacidad de comprender gratitudes mudas, mas sin duda alguna, las únicas verdaderas. 

 

Ser veterinario es participar diariamente del milagro de la vida. Es convivir con la muerte, saber que es definitiva, pero no siempre desagradable. Todos nosotros podemos estudiar veterinaria, pero no todos seremos veterinarios.

 

Traducido y adaptado de una publicación del Colegio Federal de Veterinarios de Brasil 1996, por Manuel Godoy.

CITA PREVIA

917540296

HORARIO

 

Lunes a Viernes 10:30-14:00

                           17:00-20:00

Sábados             10:30-14:00

DATOS DE INTERES